09 febrero 2007

Bilbao

Este último fin de semana estuve en Bilbao, para ver a mis amigas Anna y Cristina, las que emigraron al norte. Fueron unos días agradables, de charlas, paseos y pinchos, demasiado tranquilos para ti Anna? Largas conversaciones sobre pisos, guardias, pacientes y sobre los hombres, seran todos iguales? Empecé a hacer un poco de inmersión en Africa ¿?, peli, exposición y libro... ay, ya me queda poco para verlo en persona. Y mucho desconcierto sobre mi futuro: habré hecho bien en escoger medicina? dónde viviré de aquí a seis meses? cómo será la vida con Alex? que envidia me dáis las q ya estáis en vuestro pisito, aunque sean de 40 m2 a mí me parecen el paraíso.

1 comentario:

Anna dijo...

Tomarse unos días con el tiempo necesario para respirar y mirar alrededor nunca supone demasiada calma. No siempre hay que vivir al límite. Tenerte en Bilbao significó recuperar en parte las viejas rutinas que tanto echo de menos en los momentos en que me detengo y pienso en el camino recorrido.Cafés y meriendas hablando del mundo sin voluntad de salvarlo, ni tan siquiera de cambiar nada alrededor puesto que a pesar de los pesares la sonrisa nos acompaña.
Se echan de menos los cafés robados a media tarde